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MEDICIÓN DEL COMPORTAMIENTO

Voy a dar inicio a este artículo aclarando el significado que, desde mi punto de vista, tienen algunos conceptos que serán utilizados a lo largo del mismo. La idea es compartir el significado que tienen para mí, aunque ustedes no los compartan, y de esta manera evitaremos confusiones al respecto.

En el caso de medición del comportamiento, nos referimos a la acción de utilizar alguna herramienta científica que nos permita asignarle valores cuantitativos a la información obtenida a través de un instrumento diseñado para tal fin.  

En el caso del concepto “test o prueba psicológica”, nos referiremos a un instrumento que favorezca la medición y/o la evaluación de una o más formas de comportamiento, tanto cualitativa como cuantitativamente. Por ejemplo, una encuesta de opinión es un instrumento que permite lanzar juicios de valor sobre formas de comportamiento y la información proviene de un instrumento en el que las respuestas son analizadas cuantitativamente. Lo mismo sucede con muchos cuestionarios y escalas que se utilizan en la evaluación del comportamiento, algunos acompañados de datos numéricos y otros de expresiones verbales, principalmente. En los ejemplos anteriores coincidimos en que nos referimos a pruebas psicológicas porque el objetivo final es hacer juicios valorativos del comportamiento de los sujetos.

Sin embargo, no todas las pruebas psicológicas pueden ser consideradas psicométricas porque estas últimas son utilizadas principalmente en los casos en que la variable de medición corresponda a un no observable, o sea, una conducta que no se puede observar directamente y cuyos efectos se infieren a través de algunas manifestaciones externas de comportamiento. Estas variables también se conocen como intangibles y son la esencia misma de la medición psicológica. Además, deben ser sustentados por modelos teóricos que analicen sus propiedades y sus relaciones con otras variables y requieren del apoyo de modelos cuantitativos especiales.

El comportamiento humano se puede investigar, medir o evaluar, de dos formas: directamente o indirectamente. Si la variable es observada, medida o evaluada objetivamente, sin que medie la participación subjetiva del investigador, entonces estamos llevando a cabo la acción de manera directa.  Esto es poco común en psicología, pero es el fundamento de la medición en otras ciencias tales como: física, química, biología, ingeniería, medicina y otras, en las cuales los fenómenos a investigar tienen presencia física y se manifiestan directamente en la naturaleza; los mismos son identificados y percibidos por nuestros sentidos. En estos casos, los instrumentos y/o procedimientos de medición han sido diseñados para obtener datos exactos o de máxima precisión con relación a los valores reales correspondientes a dichos fenómenos; los errores han sido minimizados al máximo. Por ejemplo: la temperatura, el nivel de glucosa en sangre, la presión atmosférica, la frecuencia cardíaca y otros, se miden directamente.

En psicología, la medición no es directa, sino indirecta. La mayoría de los fenómenos psicológicos objeto de investigación son intangibles y no corresponden a ninguna experiencia observable directa como tal, por ejemplo: la inteligencia, la ansiedad, la personalidad, la motivación y otros.

Esta diferencia entre lo observable directamente y lo no observable directamente incidió entre otras cosas, rapidez del desarrollo científico y los aportes a las sociedades que ofrecieron las ciencias de medición directa en comparación con las de medición indirecta, como sucedió con la psicología. Esta situación se refleja en las dificultades de la psicología de separarse de la filosofía y ser considerada como una ciencia, a pesar de que en 1879, Wilhem Wundt creo el primer laboratorio experimental de psicología, situación que se ha considerado como el nacimiento de la psicología como una ciencia.  En mi opinión, hacía falta que la psicología demostrara que sus constructos teóricos se podían operacionalizar de tal manera que los intangibles se podían redefinir y hacerlos “tangibles”, a través de reglas de correspondencia: hacer lo no observable directamente en algo observable indirectamente, pero científico.

Para alcanzar este objetivo, se desarrolló la psicometría, que es una especialidad de la psicología que se especializa en combinar las teorías sustantivas de la psicología con modelos cuantitativos, lo cual permitió que los constructos teóricos fueran redefinidos a través de reglas de correspondencia y se lograse la definición operacional del constructo en un comportamiento observable, manipulable, cuantificable y medible al igual que los modelos físicos. Los “test psicológicos” obtuvieron un amplio desarrollo científico gracias a la integración de los fundamentos teóricos que explicaban las variables latentes y sus relaciones con otras variables, con los modelos cuantitativos psicométricos como TCT, TRI y otros, que favorecieron la medición indirecta de los comportamientos humanos. Ejemplo:

Ansiedad: corresponde a las puntuaciones obtenidas mediante el Inventario de Ansiedad de Beck (BAI), que es una escala de autoevaluación en la que el participante indica en qué medida ha experimentado diferentes síntomas de ansiedad durante la última semana, en una escala de 0 (nada) a 3 (severamente).

Con el desarrollo de la psicometría se incorporaron aspectos científicos importantes para el desarrollo de la psicología, tales como: reglas de correspondencia, error de medición, validez, confiabilidad, error estándar de medición, variables latentes, datos observables, y otros, que han permitido, hasta los momentos actuales, medir, minimizar, explicar y analizar las diferencias entre el comportamiento real de un sujeto (no observable) y el comportamiento observado dentro de los márgenes de error. 

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